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jueves, 12 de diciembre de 2013

Asombro y tristeza por lo que dice Jaume Sobrequés en Público

Javier Doz12-12-2013 12:27

[Comentario, realizado en Publico.es, a la entrevista de Alex Gil Lara al director del simposio "España contra Cataluña", Jaume Sobrequés]

Soy un español que ama a Cataluña y estoy asombrado y entristecido por lo que dice el Sr. Sobrequés en la entrevista.
Para describir lo que destila escojo sólo una palabra: intolerancia. Intolerancia hacia todos los que no piensan como él. Una muestra entre muchas: para descalificar la posición del PSC se atreve a afirmar que la adopta porque "...el 97% de los miembros del Consell Nacional del PSC son gente que percibe un sueldo gracias a su militancia...El Consell Nacional no es representativo de nada". Para Sobrequés, los catalanes que defienden que Cataluña permanezca en el Estado español son poco menos que quintacolumnistas de España.
Sus reiteradas afirmaciones acerca del carácter "científico" del simposio "España contra Cataluña" se derrumban después de leer con detenimiento la entrevista.
Como no pongo siquiera en duda que Jaume Sobrequés pueda tener méritos como historiador en otros campos, lo que dice y el planteamiento de su simposio no son sino síntomas de que algo muy malo está pasando en Cataluña y en España.
Quienes amamos a Cataluña y a España, sólo en el sentido de que amamos a sus habitantes y no a esos entes abstractos llamados naciones, deberíamos reaccionar, en Cataluña y en el resto de España, para promover un diálogo capaz de construir relaciones fraternales e impulsar el bienestar material y moral de todos sus habitantes.

Enlace con la entrevista:

http://www.publico.es/espana/488587/hoy-dia-no-hay-postura-mas-inteligente-para-un-catalan-que-ser-independentista

lunes, 9 de diciembre de 2013

Rajoy y Cameron: exponentes del autoritarismo de la derecha conservadora

  Actitudes y prácticas políticas recientes de los gobiernos de Mariano Rajoy y David Cameron muestran que el apego a los principios del liberalismo de los partidos conservadores europeos se refiere, en exclusiva, a los del liberalismo económico, en su versión moderna más descarnada, la del neoliberalismo, y no a los del liberalismo político. Éste tiene que velar necesariamente por el respeto y la ampliación de los derechos y libertades individuales y es incompatible con el autoritarismo político del que comenzamos a conocer abundantes ejemplos en nuestras democracias. 
   
  Democracias en crisis, en Europa y otros lugares del mundo, que son dirigidas por élites políticas sumamente desprestigiadas por la corrupción, la hipocresía , el sectarismo y la incoherencia. Es decir, por valores antitéticos a los que representó y representa Nelson Mandela, al que no se cansan de alabar en un nuevo ejercicio de hipocresía.

   Me refiero a hechos que están sucediendo simultáneamente en el Reino Unido y en España. El primero es la campaña macartista que el MI5, el Partido Conservador, algunos diputados laboristas y el propio David Cameron están llevando a cabo contra el diario The Guardian y su director Alan Rusbridger por la publicación de los papeles de Snowden. A quienes han tenido la valentía y la honestidad de denunciar que los servicios secretos de EE UU y el RU, con el inevitable conocimiento de sus gobiernos, estaban realizando operaciones masivas e ilegales de espionaje contra ciudadanos y dirigentes de países amigos, se les acusa nada menos que de "antipatriotas" y "traidores a la patria". Les apoyan en la campaña buena parte de la prensa competidora, la conservadora y la populista-amarilla.

   En España, el Gobierno de Rajoy, de la mano del ultracatólico (Opus Dei) ministro de interior, Jorge Fernández Díaz, ha aprobado un proyecto de ley de seguridad ciudadana que es un instrumento represivo y antidemocrático de primer orden contra las protestas de la ciudadanía y los derechos  tan consustanciales a la democracia como son las libertades de expresión y manifestación. 

   El proyecto de "Ley Fernández" es un claro ejemplo de legislación autoritaria y antidemocrática: por la tipología y ambigüedad de muchos de sus "delitos gubernativos"  ("ofensas a España", impedir desahucios, etc...); por la enormidad de las cuantías de las multas; por la presunción de veracidad de la denuncia policial y la reversión de la carga de la prueba del acusado gubernativamente; por la eliminación de los controles judiciales al pasar de faltas penales a infracciones gubernativas; por los impedimentos económicos complementarios para recurrir las multas ante los tribunales (de 300 a 2.750 euros no recuperables, aún si prospera el recurso, según Ley de tasas de Gallardón); etc., etc. 

  Me recuerda la ley franquista que instauró las multas gubernativas de 200.000 pesetas y dos meses de cárcel si no se pagaban (lo que sucedía en el 99 % de los casos) para "descongestionar el Tribunal de Orden Público". La "Ley Fernández" es peor que la "Ley Corcuera" o "Ley de la patada en la puerta". Ésta fue tumbada por el Tribunal Constitucional. Esperemos que también lo haga con la "Ley Fernández", si el Parlamento o la ciudadanía no lo hacen antes. Aunque el control conservador de un politizado TC me produce mucha inquietud al respecto.

  Porque otra de las facetas del autoritarismo del PP en el gobierno es la politización partidista para lograr  el control político de las máximas instancias judiciales -CGPJ y TC-, con la colaboración del PSOE todo hay que decirlo, y la ocupación de diversas instancias de control interno o estructuras del Estado, que debieran ser independientes, por políticos fieles a los dictados del poder. Ejemplos: Defensor del Pueblos, Comisión Nacional de la Competencia, Tribunal de Cuentas, Agencia Española de la Administración Tributaria, etc., etc. También en este caso han hecho todo lo contrario de lo que dijeron que harían en su programa y campaña electorales. 

   Acosar a quienes defienden los derechos de los ciudadanos contra las acciones del poder político de tipo orwelliano (o totalitario); legislar contra las libertades de manifestación y expresión para reprimir la protesta social; o, establecer controles políticos y dependencias en instancias que debieran ser necesariamente independientes, son otras tantas manifestaciones del inaceptable autoritarismo político de la derecha en Europa. Cameron y Rajoy son algunos de sus máximos responsables.
   


viernes, 6 de diciembre de 2013

Mi recuerdo de Mandela

Conocí a Nelson Mandela en Madrid, el 21 de julio de 1991. Fue en el Hotel Victoria de la Plaza de Santa Ana, donde se celebraba un Congreso de la Federación Internacional de Profesores de la Enseñanza Secundaria Oficial (FIPESO).  Pronunció, una calurosa mañana de domingo, un discurso en la inauguración del Congreso. Como muchos de los asistentes, quedé impresionado por sus palabras y por el magnetismo de su personalidad. Al término del discurso le saludé personalmente.

Mandela, que había salido de la prisión de Robben Island en febrero de 1990, estaba de gira por varias capitales europeas para recabar apoyos para terminar con el apartheid e instaurar la democracia en Sudáfrica. Mantenía difíciles negociaciones con el Gobierno racista de Frederik de Klerk, como líder indiscutible del Congreso Nacional Africano (ANC) y de la comunidad de raza negra. El ABC daba cuenta, al día siguiente, de la visita con una información que titulaba: "Nelson Mandela busca en España el apoyo de comunistas y sindicalistas". Nada amable, viniendo  de un periódico que es ejemplo permanente del periodismo ideológico de la derecha española que convierte a ambas categorías en las de auténticos enemigos.


Madiba en su discurso del Hotel Victoria puso en guardia sobre el hecho de que estuviera conseguido ya el fin del apartheid, que "había producido más de 10.000 muertes desde 1984". Poco tiempo antes, Estados Unidos y la Comunidad Europea habían levantado las sanciones que tanto contribuyeron a que los gobernantes racistas blancos se convencieran de que tenían que negociar con Mandela y el ANC. Mandela no veía con buenos ojos el fin de las sanciones cuando el gobierno de De Klerk no había manifestado ni mucho menos en ese momento su voluntad de abolición total del apartheid y de instauración de la única democracia posible: la de una persona, un voto. 

Mandela tenía razón. Entonces, De Klerk maquinaba otras "soluciones", y la extrema derecha afikáner preparaba con el partido zulú Inkhata de Buthelezi, también de extrema derecha, las sangrientas provocaciones que estuvieron a punto de hacer descarrilar la transición  a la democracia. Ésta llegó finalmente el 26 de abril de 1994 cuando se celebraron las primeras elecciones que convirtieron a Nelson Mandela en el presidente de todos los sudafricanos, negros y blancos. Esas elecciones pusieron fin a una de las dictaduras más odiosas del planeta, aquella que fingía ser democracia para los personas de piel blanca y negaba todos los derechos y reprimía brutalmente a todas las demás personas.

Mi recuerdo del Mandela de aquella mañana de verano fue la de un hombre que transmitía convicción y veracidad. Salí convencido de que, a pesar de todas las dificultades que el mismo nos describió, el apartheid quedaría abolido y la democracia instaurada en Sudáfrica. 

En esta época de crisis, desigualdad, corrupción política y descrédito de la instituciones democráticas, todo el mundo reconoce que Nelson Mandela es el paradigma universal de político inteligente, coherente, honesto, capaz de combinar el respeto a los principios morales y políticos con el pragmatismo y la tolerancia.

Un problema es que entre los políticos y periodistas que hoy se deshacen en alabanzas a Mandela, en todos los países de la tierra, hay demasiados deshonestos, incoherentes y sectarios. Y se les llena la boca alabando, en Mandela, aquello de lo que carecen, con la esperanza de que su imagen se funda con la de Madiba en el imaginario de algún incauto. Otro problema, bien triste, es que algunos de ellos están entre los que le mandan hoy en Sudáfrica. 















lunes, 2 de diciembre de 2013

Del bienio negro antisocial...¿al bienio antidemocrático?

Balance de dos años de gobierno del PP  

Triste ecuador de la peor legislatura de la democracia. El 20N, con el aniversario de la muerte de Franco casi perdido en nuestra memoria colectiva y una nueva jornada de movilización de los sectores educativos contra la Ley Wert, se cumplieron dos años de las elecciones que dieron al PP, por mayoría absoluta, el gobierno de España.

  El balance de los dos años del Gobierno presidido por Mariano Rajoy no puede ser más desolador. Intento ser objetivo y fijarme, en primer lugar, en los datos económicos positivos que más se han aireado: la mejora sustancial de las balanzas comercial y de pagos, la disminución de la prima de riesgo y el saneamiento del sistema bancario.  

Algunas mejoras muy parciales pagadas con mucho dolor
 La mejora de nuestra balanza exterior podría y debería haberse conseguido mediante medios menos traumáticos que los que ha conllevado la devaluación interna. La disminución de la prima de riesgo de nuestros bonos a largo plazo ha sido debida más a aquella famosa declaración de Mario Dragui, de julio de 2012 -cuando afirmó: "Créanme, haré todo lo necesario para sostener el euro"- y a algunas medidas que sostenían su aserto (barra libre de liquidez para la banca privada y posibilidad, no realizada, de que el BCE comprara deuda pública en los mercados secundarios) que a los datos principales del cuadro macroeconómico español. Cabe pensar, de paso, lo mucho mejor que estaría Europa si además de palabras tranquilizadoras del presidente del BCE, el Consejo, la Comisión y el BCE hubieran adoptado una estrategia coherente para impulsar el crecimiento, promover el empleo y sostener y sanear las finanzas públicas.


  En cuanto a la superación de la crisis bancaria, lo primero que hay que decir es que no se puede considerar que esté superada cuando no sólo no se ha recuperado el crédito a empresas y a familias sino que ésta sufriendo descensos continuados muy severos (-7 % en el último año). Y eso que la banca ha recibido ayudas que superan los 125.000 millones de euros de los que ya 40.000 están definitivamente perdidos, y los pagaremos todos los españoles. Algunos analistas estiman que el coste total del saneamiento bancario español se acercará a los 200.000 millones de euros, el 20 % del PIB. La más pequeña de las cifras que he mencionado en este párrafo es superior a los ajustes que han empobrecido a nuestro país. 

 Las devastadoras consecuencias sociales del "bienio negro" 
 Las consecuencias económicas, sociales y políticas de la austeridad y las reformas estructurales han sido devastadoras. Su balance podría llevarnos a calificar estos dos años, sin exageración, como el "bienio negro" de la democracia. Al menos en el terreno social, por haberse acumulado pérdidas, deterioros y recortes en todos los campos que definen el bienestar social de una nación. 

  Haciendo una esquemática enumeración de lo más importante, mencionaré:

- el desempleo subió en un millón de personas hasta los seis millones (26 % de la población activa); 
- la pobreza toca ya a 12 millones de personas (28 % de la población) y la pobreza severa a tres millones, muchos de ellos niños; 
- la desigualdad en la distribución de la renta ha escalado a una velocidad desconocida en Europa, hasta situar a España entre uno de los cuatro países más desiguales de la UE;
- los salarios están disminuyendo como en ningún otro país de Europa y, por primera vez, los beneficios empresariales superan a las rentas del trabajo; 
- las pensiones han perdido capacidad adquisitiva y la ley que va a reformar su sistema público lo va a consagrar para el futuro, lo mismo que la brecha entre salarios y pensiones; 
- se han deteriorado, en su calidad y universalidad, los servicios públicos fundamentales como la educación y la sanidad, mediante recortes y privatizaciones y aumento de las tasas y copagos; 
- se ha hecho caer drásticamente el gasto en I+D+i, que, junto con la educación, es la principal palanca para el futuro de cualquier país avanzado; 
- se han suprimido o rebajado prestaciones y ayudas sociales (desempleo, dependencia, etc.) cuando más falta hacían; 
- se ha debilitado fuertemente la negociación colectiva, el valor de los convenios y la cobertura de la población trabajadora por los mismos; 
- el diálogo social es prácticamente inexistente, rompiéndose con ello uno de los valores del sistema español de relaciones laborales, en democracia;
- etc., etc.

  Si bien es cierto que una parte de estos recortes y de las tendencias más negativas se iniciaron con el Gobierno de Zapatero, bajo la imposición del gobierno de Alemania y de las instituciones de la UE a partir de mayo de 2010, el gobierno de Mariano Rajoy ha profundizado unos y otras y ha añadido las componentes más antisociales (recortes en sanidad y educación) y antisindicales y contrarias al derecho del Trabajo (reforma laboral).

  Y lo ha hecho incumpliendo todo lo que prometió en su programa electoral. Sólo desde la bien rodada práctica de representación y simulación en que se ha convertido la política en nuestro país (y en muchos países democráticos) puede realizar, sin sonrojo, el Gobierno un balance positivo como el que sus portavoces están realizando estos días.

  Y es falso que el sacrificio social, aunque su coste se cargue de manera intolerablemente desigual a favor de los más ricos, compense los buenos resultados económicos. Por el contrario, la recuperación de la economía está lastrada por el hundimiento de la demanda interna que la devaluación de los salarios y la caída del gasto social ha producido y por la misma desigualdad que actúa contra el crecimiento. El futuro de salida de la crisis con las políticas de austeridad es más el estancamiento que una recuperación vigorosa.


Corrupción y deslegitimación del sistema democrático 
 Si añadimos a lo anterior aspectos  estrictamente  políticos como la corrupción que afecta  a altos responsables del partido del Gobierno (Gurtel, Bárcenas, Comunidad Valenciana, Baleares, Orense; Lamela, Güemes y otros privatizadores de la sanidad, etc.), o la acción política del desenmascarado Gallardón (ley antiaborto o ley de las tasas judiciales para ricos), nadie debería extrañarse de la enorme desconfianza y creciente hostilidad de la ciudadanía hacia las instituciones de nuestra sociedad democrática y sus principales agentes (incluyo aquí a los interlocutores sociales). 

  Estamos al borde de la deslegitimación del sistema democrático, lo cual coloca a España en una deriva muy peligrosa. A pesar de ello, quienes nos gobiernan siguen aparentando que no se dan cuenta, salvo a ratos, cuando tienen que representar lo contrario y de forma forzosamente incoherente. Por supuesto, en esto caen no sólo el PP y el gobierno de España.

 ¿Será el segundo bienio del PP un bienio antidemocrático?
  A pesar de lo que muchas veces se dice y se publica no es cierto que los españoles hayamos aceptado pasivamente este estado de cosas. En los dos años de gobierno de Rajoy se han producido dos huelgas generales, convocadas por los sindicatos, e innumerables jornadas de manifestaciones y protestas promovidas por muy diversos tipos de organizaciones y movimientos sociales. Ha sido, sin duda, uno de los períodos de más intensa movilización social -si no, el que más- de la democracia que construimos a la muerte de Franco. Y ello, a pesar del factor miedo que promueve la pérdida del empleo en una situación de paro masivo. Cierto es que no se ha logrado una fuerza suficiente, al menos en las movilizaciones de carácter general, para torcer el rumbo de las cosas.

  Las iniciativas legislativas que, coincidiendo con el ecuador de la legislatura, ha adoptado o quiere adoptar el Gobierno dan fe, de que, éste sí ha tomado nota de las protestas. Pero en el peor de los sentidos. En la tradición del autoritarismo de la derecha española, en lugar de atender los motivos justos del descontento lo que pretende es criminalizar y reprimir gubenativamente la protesta, penalizándola desde la policía y e Ministerio del Interior, después de sustraer una larga lista de infracciones del control primario de los jueces. 

  La reacción al éxito de la huelga de los trabajadores de la limpieza y los jardines de Madrid ha sido el inmediato anuncio de Rajoy de que regulará por ley los servicios mínimos en el ejercicio del derecho de huelga. Lo hizo respondiendo con prontitud al reclamo de la inefable alcaldesa Botella que lo pidió con voluntad de limitar el derecho de huelga (ella misma lo vulneró en su ilegal contratación de esquiroles a través de TRAGSA).

   Pero lo más grave ha sucedido en el Consejo de Ministros del 30 de noviembre con la aprobación del proyecto de ley de Seguridad Ciudadana, o Ley Fernández, en honor del ultracatólico y poco compasivo (véase su defensa de las "concertinas"en las vallas de Melilla) Ministro de Interior. A pesar de haber reducido algo las multas para algún tipo de infracción, ante la oleada de críticas que comenzó a suscitarse a partir de la filtración de los contenidos de la "Ley Mordaza" (o "Ley de la patada en la boca a la democracia" como la ha definnido el diputado Joan Coscubiela), lo que ha quedado es un catálogo desmesurado de infracciones relacionadas, muchas de ellas, con el ejercicio de derechos fundamentales como son la libertad de expresión y manifestación, y que son castigadas con multas descomunales de entre 1.000 y 600.000 euros. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el Sr. Fernández Díaz añadió como guinda el anuncio de que se castigaría con multas de hasta 30.000 euros las ·"ofensas a España, sus regiones o ayuntamientos.

   Sería objeto de otros artículo analizar con detalle el contenido de un proyecto de ley que en opinión de mucha gente -políticos, juristas, intelectuales o policías demócratas-, supone una grave amenaza al sistema de derechos y libertades definidos por la Constitución de 1978 y la Convención de Derechos Humanos del Consejo de Europa cuyo cumplimiento es también obligado por parte del Estado español. Comparto esa opinión dado que el ataque a la garantía del ejercicio de derechos tan fundamentales en democracia como los mencionados se produce por la ambigüedad calculada de muchas definiciones; por convertir los hechos supuestamente punibles de faltas, juzgadas por jueces, a infracciones castigadas por la policía, la guardia civil y la autoridad gubernativa, a cuyas opiniones se les confiere presunción de veracidad; Por establecer, sensu contraio, que el acusado y multado deba probar su inocencia; por pretender sancionar actuaciones que han tenido un gran y positivo impacto en la lucha contra las más evidentes injusticias sociales, como las de la PAH contra los desahucios hipotecarios; por dificultar grandemente el recurso a la justicia contra la arbitrariedad gubernativa con la nueva Ley de tasas judiciales (complemento perfecto del esquema represivo) que establece que las tasas correspondientes se sitúen entre los 300 y los 2.750 euros y que no sean reembolsables ni aunque los jueces dieran la razón al recurrente; etc., etc.

  La Ley Fernández merece el rechazo frontal de las personas que defienden una sociedad democrática en la que la acción de los poderes públicos sirva, ante todo, para garantizar los derechos de los ciudadanos. Requiere también el compromiso de la ciudadanía democrática de movilizarse para que nunca entre en vigor. De lo contrario al bienio negro antisocial que hemos vivido se sumará el bienio negro antidemocrático.

  




Y


lunes, 25 de noviembre de 2013

Presupuestos UE 2014-2020: el Parlamento Europeo se rinde

El pasado 19 de noviembre, el Parlamento Europeo (PE) aprobó definitivamente el Marco presupuestario plurianual de la UE para 2014-2020, después de una estéril pugna con el Consejo que ha durado varios meses. El resultado de la votación fue: 537 votos a favor (entre ellos la casi totalidad de los populares, socialistas y demócratas y liberales), 126 en contra (izquierda europea y euroescépticos) y 19 abstenciones.

Como lamentablemente viene ocurriendo con algunos de los grandes temas europeos, sobre todo los que se relacionan con números y dineros, el impacto de la noticia en los medios de comunicación españoles fue más bien escaso. 

La ratificación del acuerdo, entre los negociadores del PE y del Consejo Europeo, consagra sin modificación las grandes cifras aprobadas por la Cumbre extraordinaria del Consejo (7 y 8/02/2013) que suponen la primera reducción presupuestaria de la historia de la UE. La cuantía global de los créditos tiene un techo global de 960.000 millones de euros (M€), el 0,95 % del PIB europeo, lo que supone una disminución de 33.000 M€, un 3,5%. El techo de gasto efectivo que puede realizarse en los siete años de vigencia es aún inferior: 908.400 M€.

Un análisis algo detallado de los próximos presupuestos plurianuales de la UE lo realicé en las páginas de Nueva Tribuna, en un artículo titulado "Presupuestos de la UE 2014-2020: la austeridad necesita del engaño" (18/02/2013). En él criticaba tanto lo aprobado por el Consejo Europeo como el modo tan poco transparente y engañoso de su presentación pública, igual al de tantas y tantas decisiones de las instituciones europeas. Al artículo se llega a través del siguiente enlace:


Algunos, como Xavier Vidal-Folch en El Pais (20/11/2013), en su artículo "Gran remiendo a un fatal presupuesto",
han valorado en mayor medida de la merecida, sin dejar de calificarlo eso sí de "fatal", algunas de las cláusulas que la mayoría popular y socialdemócrata del PE arrancó al Consejo.

Básicamente éstas son tres: la posibilidad de utilizar 60.000 M€ no gastados en el período 2007-2013 en el próximo septenato; la posibilidad de variar los créditos entre partidas presupuestarias; y, una revisión del Marco presupuestario en 2016. Pero esto último no supone que se haya concedido autorización para incrementar, en la revisión, el monto total de lo que se puede gastar en el período. Sólo si así fuera, la cláusula podría valorarse como una palanca interesante para actuar dentro de dos años. Por otro lado, como se sabía, España no será contribuyente neta.

La primera cláusula ya estaba aceptada por los Jefes de Estado y de Gobierno que nos han estado vendiendo el minúsculo Plan de empleo juvenil de los 6.000 M€, financiado en su mayor parte por fondos no gastados de 2007-2013, hasta en cinco ocasiones en nueve meses. 

Desde luego, no creo que pueda calificarse de  "gran remiendo" del PE, que se transfieran 60.000 M€ no gastados (de ellos 55.000 M€ para inversiones de los fondos estructurales y de cohesión) a los próximos siete años. Porque así, implícitamente, el PE calla o pone sordina a uno de los mayores escándalos del mal gobierno del Consejo y de la Comisión. El "cuádruple escándalo" lo denominaría yo.

El primero: no usar 60.000 M€, en su inmensa mayoría de inversión, de los escasos presupuestos 2007-13, cuando más se los necesitaba en medio de la peor recesión de la historia de la UE. El segundo: decir, en junio de 2012, que se aprobaba un Plan de crecimiento y empleo de 120.000 M€, sin poner un euro nuevo, siendo la parte del león de dicho plan los fondos no gastados. El tercero (casi el peor) no haber ejecutado, al día de hoy, nada del citado plan y no tener previsto en el futuro otra cosa concreta que el plan para jóvenes y algunas "euroobligaciones para proyectos" del BCE (en torno a un 5% del total del ficticio plan de 2012). Y, el cuarto: pretender embellecer unos presupuestos raquíticos y recesivos con los tan traídos y llevados -y hasta el momento no usados- 60.000 millones.

Para calibrar lo que supone un presupuesto del 0,95 % del PIB podemos compararlo con lo que reclama la CES, en su Plan europeo de inversiones para la recuperación de la economía  y el empleo. Sólo en dicho concepto: el 2% del PIB al año, durante 10 años. O, con lo que recuerda Vidal-Folch en su artículo: el presupuesto confederal suizo es del 11 % del PIB y el del Gobierno federal de los EE UU del 25%. 

Terminaré, para que no se diga, con un detalle positivo de estos presupuestos que ha servido para desenmascarar, una vez más, las mentiras del ministro Wert , en este caso cuando dijo que recortaba, con el curso empezado, la cuantía de las becas Erasmus porque así venía la partida europea. Para las becas Erasmus se destinan 4.920 M€ en los siete años, un 59% más que en el período anterior. El incremento para España en el primer año, el que Wert quería recortar, será del 4,3%. En esto la prensa española ha estado más atenta que sobre el conjunto del Presupuesto





viernes, 15 de noviembre de 2013

París, ¿bien vale otra cumbre?

Publicado en:

Nueva Tribuna

14 de noviembre de 2013 / 13:00
Por Javier Doz 
Sólo en 2013, los jefes de Estado y de gobierno de la UE han tratado, aprobado y vuelto a aprobar en cinco de sus reuniones en la cumbre un muy modesto, por su escasa financiación, Plan de empleo juvenil. La última vez, el 12 de noviembre en París. El Plan todavía no se aplica y hay problemas para que comience a hacerse en enero de 2014. Este artículo quiere ilustrar una intolerable forma de hacer política en relación con el principal problema de España y de Europa: el desempleo masivo.
Rajoy es recibido en el Palacio del Elíseo por Hollande, antes de participar en la II Conferencia sobre el Fomento del Empleo Juvenil en Europa. (Foto: La Moncloa).
Lo que está sucediendo con el Plan de empleo para jóvenes (no digamos ya con el Plan de crecimiento y empleo de junio de 2012) es, una vez más y peor conforme el tiempo pasa y se acumulan repeticiones de lo mismo, un puro escándalo. Ya tuve ocasión de escribir sobre la cuestión, en estas mismas páginas, el pasado 30 de mayo, comentando otro encuentro de alto nivel de líderes políticos europeos que organizó, también en París, el Foro Berggruen el pasado 28 de mayo. Entonces nos volvieron a proponer lo que ya había sido aprobado en la cumbre del Consejo de febrero de 2013: un Plan de empleo para jóvenes con una dotación de 6.000 M€ para todos los países de la UE. Como novedad transmitieron la voluntad de “adelantarlo a comienzos de 2014”. [Sic]
Desde entonces, otras cuatro cumbres del Consejo Europeo han aprobado, matizado, debatido, o “manifestado la voluntad”.de enfrentarse al “drama del desempleo juvenil” (como si el de los mayores no lo fuera también o estuviera en vías de solución). Nada se ha hecho todavía. A pesar de que bastantes medios de comunicación, en sus crónicas de la última cumbre parisina, traslucen críticas en el sentido de las que llevo tiempo formulando, no existe todavía una reacción política contundente, en España y en Europa, que denuncie esta intolerable forma de hacer política.
La Cumbre de París del 12 de noviembre no ha tratado ni aprobado nada nuevo ni resuelto ninguno de los problemas que existen –alguno grave- para la ejecución del Plan. Ha sido sólo una nueva operación de imagen, en este caso para que Hollande tenga en París su cumbre sobre el empleo de los jóvenes, como la tuvo Merkel en Berlín en el mes de julio, en plena precampaña electoral.
En lo que va de año, los jefes de Estado y de Gobierno han “tratado” o/y “aprobado” un “miniplan” de empleo para jóvenes, de apenas 6.000 M€, en cinco cumbres del Consejo. Además, algunos de ellos han participado en otras reuniones y foros, bilaterales o multilaterales, de alto nivel para mostrar que hablan de lo mismo (París, Roma, etc). Reuniones a nivel ministerial ha habido unas cuantas más.
Cumbres del Consejo sobre el empleo de los jóvenes celebradas en 2013
La lista de cumbres del Consejo que trataron o/y aprobaron la cuestión, en 2013, es la siguiente:
- Bruselas (extraordinaria), en febrero: aprueba el Plan.; se dice que España recibirá 1.900 de los 6.000 M€.
- Bruselas (ordinaria), en junio: se aprueba que los países que reciban fondos del Plan tienen que cumplir los contenidos el Plan de Garantía de jóvenes de la Comisión Europea; se afirma que se ejecutará en 2014/2015 y no en siete años. La principal conclusión de la Cumbre, tal como se vende a los medios de comunicación es la nueva “aprobación del Plan”.
- Berlín (informal), en julio:: operación de imagen de Ángela Merkel para transmitir que Alemania tiene sensibilidad por el desempleo de los jóvenes en los países del Sur, a pesar de la imposición de la austeridad. Se invita a los interlocutores sociales a reuniones paralelas. No surge ninguna nueva iniciativa.
- Bruselas (ordinaria), en junio: vuelve a mencionarse en las conclusiones como tema tratado en la cumbre. Se publicita que los gobiernos deberán remitir los planes nacionales a la Comisión antes del mes de diciembre y que el libramiento de los fondos se realizaría partir de enero de 2014.
-  París (informal), en noviembre: no ha tratado nada nuevo y ni siquiera ha resuelto los problemas planteados por la ejecución del Plan, el principal de los cuales afecta a España. Su celebración fue un empeño de Hollande para mejorar su imagen que vive horas bajas. También se invitó a los interlocutores sociales europeos a reuniones paralelas.
Algunos antecedentes, entre 2010 y 2012
Pero la preocupación y la “urgencia” de las instituciones europeas y de los gobiernos nacionales para paliar las terribles consecuencias que sus políticas de austeridad y devaluación interna han tenido y siguen teniendo en el empleo, y en el empleo de los jóvenes, tienen antecedentes que se remontan a tres años atrás.
La Comisión comenzó a formular su propuesta de Garantía juvenil europea a finales de 2010. En esencia, su contenido es: todo joven europeo en paro tendrá derecho a acciones de orientación profesional y formativa y a una oferta de empleo o una oferta de formación.
Pero como recordó Durao Barroso, muy enfadado, en el Parlamento Europeo, el pasado 28 de mayo: “Seré muy claro, hay una proliferación de nuevas iniciativas cuando aún no se han puesto en marcha las antiguas. Eso nos resta credibilidad. La Comisión impulsó en 2011 una garantía para el empleo juvenil, que fracasó por el rechazo de cuatro países: Reino Unido, Suecia, Dinamarca y Alemania”
La necesidad de un plan europeo para el empleo de los jóvenes y la propuesta de la Comisión sobre la Garantía joven, volvió a retomarse en el Consejo ordinario de junio de 2012, aquél en el que se aprobó el Plan de crecimiento y empleo de los supuestos 120.000 M€. Plan fantasmal, sin dinero nuevo alguno, pura operación de imagen y de contabilidad de papel supuestamente creativa. Plan del que nunca más se ha vuelto a saber en sus capítulos principales.
¿Qué fue del Plan de crecimiento y empleo de los 120.000 millones?
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE llevan todo el años 2013 hablándonos del “miniplan” de los 6.000 M€ para que, entre otras cosas, nos olvidemos del plan de los 120.000 millones que aprobaron en junio de 2012 para nunca cumplir. Este incumplimiento ha tenido otro efecto, particularmente indeseable en un período en el que Europa ha vivido su segunda recesión y un incremento del desempleo que se ha acercado a los hasta los casi 27 millones de parados: 55.000 M€ para inversiones, de los ya de por sí escasos Presupuestos plurianuales de la UE del período 2007-2013, procedentes de los fondos estructurales y de cohesión y no gastados, van a pasar al Marco presupuestario plurianual 2014-2020 (aún más escaso). Todavía no se sabe nada de su posible destino, si es que lo tienen y no terminan esos dineros amortizados por los tesoros nacionales.
Esta es, en el campo de la realidad no en el de las palabras y las operaciones de imagen, la escasísima importancia que los jefes de Estado y de gobierno europeos han dado a las iniciativas europeas para enfrentarse al principal problema económico y social de Europa.
La pequeña dimensión del Plan de empleo para jóvenes de la UE
Para hacerse una idea de la nimiedad de los 6.000 M€, basta comparar esta cifra con lo que reclama la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en su propuesta de Plan de inversiones europeo recientemente aprobado. Para poder crear unos 10 millones de empleos netos en diez años sería necesaria, según la CES, una inversión de 260.000 M€, el 2% del PIB europeo, cada año. 2,6 billones de euros (de 2013) en total. Para 2014 y 2015, la propuesta que se ha vuelto a airear en París supone sólo un 1,16% de lo reclamado por el sindicalismo europeo; 86 veces menos.
Conflicto con las pretensiones del Gobierno de Rajoy
Pero, además, el Gobierno de Rajoy tiene un problema que se deduce de una lectura atenta de la prensa y de las declaraciones de nuestro presidente al término de la reunión de París.
No parecía muy satisfecho Rajoy, cuando afirmó que, si para enero no habían llegado los 1.800 M€ que le correspondían a España (100 menos que en anteriores anuncios), los sacaría de los recursos del Estado español y haría para que no contaran para el objetivo de déficit del Plan de Estabilidad. Y añadió: “Se gastará en todos los programas de emprendimiento y empleo joven: ayudas, bonificaciones a la Seguridad Social y rebajas de impuestos”.
Y ahí está el problema. La Estrategia de emprendimiento y empleo joven que quiere poner en marcha el Gobierno español, a base de rebajas de impuestos y cotizaciones sociales para la contratación de jóvenes, choca con los contenidos de la Garantía joven de la Comisión cuyo cumplimiento es condición para recibir los fondos. Por otra parte, resulta imposible aplicar los compromisos de la Garantía joven si el Estado español no añade recursos propios a los 1.800 millones europeos. Porque estamos hablando de empleo o formación para casi un millón de jóvenes en paro en nuestro país, el 56,7% de los que no estudian.
El Gobierno español todavía no ha remitido a la Comisión Europea la versión española del Plan para su aprobación ¿Aprobará la Comisión el plan español, en los términos que quieren Bañez y Rajoy? ¿Lo hará antes de terminar el año para que podamos recibir los fondos del plan europeo en enero? Todo apunta a que las dificultades son serias y no se han resuelto en la cumbre de París. En mi opinión el contenido de las acciones de  la Garantía juvenil europea es preferible al de la Estrategia de emprendimiento y empleo joven del Gobierno de Rajoy.
¿Hasta cuándo esta mala y poco democrática forma de hacer política de la UE?
Las políticas de austeridad y reformas estructurales (léase recortes y devaluación interna) que tan nefastas consecuencias económicas, sociales y políticas han tenido y continúan teniendo se mantienen en lo esencial. Ahora sólo se flexibilizan y se introducen algunas medidas llamadas “correctoras”. Pero, como en el caso que nos ocupa, esas medidas son muy débiles, se adoptan y aplican con una insoportable lentitud y, sobre todo, son más operaciones de imagen que instrumentos que permitan cimentar el imprescindible cambio de rumbo que necesita la UE para salir de la crisis y recobrar la confianza de la ciudadanía. El mal fondo y la mala forma se contaminan mutuamente.
Hoy, lo que viene de la mano de la confusión, el oscurantismo y la tergiversación no puede ser democrático. Y tampoco será útil. Si en el pasado, para algunos, París bien valió una misa, en el presente no está nada claro que haya valido para alguien una cumbre como la última de París.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Crónica sociolaboral de octubre de 2013

Esta crónica ha sido publicada en el número 55 de la Revista de Estudios y Cultura de la Fundación 1º de Mayo

Javier Doz

El mes comenzó con la presentación del proyecto de reforma del sistema público de pensiones por parte de Fátima Báñez, en el Congreso de los Diputados. El índice de revalorización anual que introduce supondrá, en caso de ser aprobado, una importante pérdida de la capacidad adquisitiva de los actuales pensionistas. El Factor de sostenibilidad, cuya negociación preveía el Acuerdo tripartito de 2011, se introduce ya (entre 2014 y 2019) y con fórmula bastante gravosa para los futuros pensionistas. A lo largo del mes se han sucedido reuniones y declaraciones. El Gobierno se quedó solo en el Parlamento y en la sociedad. CC OO y UGT han manifestado que es imposible un acuerdo sobre esas bases y anunciado movilizaciones.
Las hubo el día 7, con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, convocada por la CSI, y el día 17, también fecha internacional de lucha, contra la pobreza. Este día, en las manifestaciones que recorrieron numerosas ciudades españolas, se denunció el alarmante aumento de la pobreza en nuestro país: 12 millones de personas, el 27% de la población, 3 millones en la pobreza severa que en muchos casos significa hambre.
Y se anunció que las habrá en noviembre, convocadas por los sindicatos y la Cumbre Social, contra los recortes y las reformas regresivas y por otras políticas. Tendrán un marco de lucha europeo. La CES decidió coordinar las luchas nacionales contra las políticas de austeridad y devaluación interna y promover su dimensión europea en la reunión de su Comité Ejecutivo (días 22 y 23). En la Cumbre Social Tripartita de la UE del día 24, la CES ya anunció su alternativa: un Plan de inversiones europeo, para salir de la crisis, crear empleo y  cambiar el modelo económico con una cuantía del 2% del PIB anual (260.000 M€) durante diez años. Crearía unos 10 millones de empleos.
La prolongada movilización contra la Ley Wert y los recortes en educación tuvo su punto culminante el 24 de octubre en la Huelga General Educativa (profesores y PAS, estudiantes y padres y madres). Un éxito. Y, además, la asistencia a las manifestaciones fue masiva. Tan masiva como la provocadora y autoritaria insensibilidad del Gobierno. Su única “concesión”: a los obispos; la religión será obligatoria en el bachillerato salvo eximente expreso. La Marea blanca volvió a manifestarse por las calles de Madrid, el día 27, contra las privatizaciones.
El día 24 se publicó la EPA del tercer trimestre del año. El paro bajó en 72.800 personas por el empleo temporal del verano. Hay 39.500 empleos más: 146.300 indefinidos menos y 169.500 temporales más. Sin trabajo: 5.904.700 personas, el 25,98% de la población activa.
Ha sido un mes de mentiras gruesas y declaraciones provocadoras. Descuento las del FMI, instituciones europeas y CEOE. Las más sonadas las de Montoro (día 9) –“los salarios están creciendo moderadamente”- y Soraya Sáez de Santamaría (día 12): “Hay 520.000 perceptores del seguro de desempleo que defraudan y trabajan en ”b””. Críticas generalizadas recibieron, pero no rectificaron.
Y todos los días noticias de los ERE de Andalucía, de la instrucción de la juez Alaya y de las facturas falsas de UGT-A. Punto culminante: la detención, el día 8, de dos sindicalistas de CC OO y UGT, por procedimientos impropios de una justicia democrática. La feroz y prolongada campaña de la prensa de derechas contra el sindicalismo confederal subió el tono. El Consejo confederal de CC OO aprobó, el día 16, las conclusiones de la Comisión de investigación sobre los ERE: CC OO no ha participado en ninguna trama, negociar ERE es tarea esencial de un sindicato, más en las crisis; cobrar una pequeña cantidad a los beneficiarios es legal y justo; estamos contra la corrupción y por la transparencia; malas conductas individuales serán rechazadas; se modificarán procedimientos para evitar errores y confusiones.

El IPC de octubre nos lleva a una inflación anual del – 0,1 %. ¿Motivo de alegría o de preocupación?

Crónica sociolaboral de septiembre de 2013

Esta crónica fue publicada en el número 54 de la Revista de Estudios y Cultura de la Fundación 1º de mayo


Javier Doz

El mes ha estado flanqueado por los debate sobre las cifras del paro. El día 1 se publicó el paro registrado en agosto: 31 parados menos. El Gobierno lo vendió como prueba de la salida de la recesión y de las bondades de la reforma laboral. No le importó que el INE publicara que, con los datos desestacionalizados, el empleo había disminuido un 0,29 % en el mes y que las afiliaciones a la Seguridad Social disminuyeron en 99.069 personas. Desde agosto de 2012, hay 568.290 cotizantes menos a la SS (-3,3%). Subía el empleo a tiempo parcial, ya el 16,4% del total, y la temporalidad no se reducía. En septiembre el paro volvió a subir en 25.572 personas, para situarse en 4.724.355,  y se perdieron 22.242 afiliados a la SS. Pero Rajoy, desde Japón, afirmó “es el mejor mes de septiembre desde hace muchos años. El día 5, la Fundación Laboral de la Construcción publicó un informe sobre la sangría del empleo en su sector, el más castigado por la crisis: 1.254.946 afiliados menos a la SS desde agosto de 2007.

Y los salarios siguen bajando. El día 10, el INE hizo público que el salario/hora bajó un 0,3% en el 2º trimestre, y ya lo hace durante los últimos seis trimestres. En 2012 el salario por hora bajó una media del 3,4 %.

Pero la cuestión principal de todo el mes ha sido la reforma del sistema de pensiones cuyo proyecto de ley fue aprobado en el Consejo de Ministros el día 27, después de un breve simulacro de diálogo con los interlocutores sociales. La tradición de negociar y pactar las reformas con los interlocutores sociales, en vigor desde el Pacto de Toledo, quedó también rota. El proyecto recoge las dos recomendaciones principales de la Comisión de Expertos: introducir un Factor de Equidad Intergeneracional (FEI), que reduce la pensión en función del aumento de la esperanza de vida, y un Factor de Revalorización Anual (FRA) que suprime la subidan anual según el IPC y la subordina, a través de una complicada fórmula, a la relación ingresos/gastos del sistema. Propone un suelo del 0,25% que el Gobierno quiere aplicar ya en 2014, lo que supondría una primera pérdida de capacidad adquisitiva de los actuales pensionistas del 1.25%. Mientras que en declaraciones públicas los portavoces del PP tuvieron la osadía de decir que las pensiones no van a disminuir ni a perder valor, la memoria del Ministerio de Hacienda calculaba que se ahorrarán 33.000 millones en 9 años, en base a una pérdida de 1.500 euros anuales como media. El proyecto sólo tiene a su favor la mayoría absoluta del PP: Oposición y sindicatos han manifestado su absoluto rechazo. El CES, con el apoyo de la patronal, también lo critica. CC OO, UGT y la Cumbre Social van a hacer de su rechazo el núcleo de las movilizaciones de octubre y noviembre contra los PGE del Estado y los recortes. Se anunció una gran movilización para mediados de noviembre coordinada con acciones europeas convocadas por la CES.

El mismo día 27, un mal día, se aprobó el proyecto de Presupuestos del Estado para 2014. El Gobierno y el PP, en un nuevo ejercicio de propagación de falsedades, los bautizaron como los presupuestos de la recuperación. En realidad son los de la continuidad de la austeridad y los recortes. Congelan salarios de los empleados públicos y vuelven a recortar el gasto en educación, sanidad, empleo, etc. Las inversiones sufren una caída histórica.

Fue un mes de muchas movilizaciones y huelgas. En educación, el comienzo de curso sufrió conflictos motivados por los recortes y nuevos despidos de miles de profesores interinos. Los dos cursos anteriores lo fueron 24.000. Montoro reconoció la cifra de 304.000 empleos públicos destruidos en dos años. Desde el día 16, los profesores de Baleares están en huelga indefinida contra la imposición, sin negociación y con recortes, del trilingüismo. El día 29 más de 120.000 ciudadanos les apoyaron en las mayores manifestaciones de la historia de las Islas. Se produjeron huelgas y manifestaciones en sectores como: sanidad, científicos del CSIC, justicia, banca, naval, etc. Contra los recortes y despidos y por el empleo.

Entre los logros la firma, el día 18, de un acuerdo tripartito sobre le Plan del Carbón 2013-2018 que, con sacrificios, ayuda a mantener la actividad y gran parte del empleo y abre las puertas para su prórroga hasta 2027. En los tribunales se ganaron la paralización de la privatización de la sanidad madrileña y, por recursos de CC OO, nuevas reclamaciones sobre la paga extraordinaria de los funcionarios.


El día 24 se presentó públicamente la propuesta de CC OO de establecer una renta mínima para las personas que no tienen ningún tipo de ingresos. La cuantía básica sería de 5.000 euros anuales.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

París bien vale otra cumbre

Sólo en 2013, los jefes de Estado y de gobierno de la UE han aprobado o tratado en cinco de sus reuniones en la cumbre un modesto, por su débil financiación, Plan de empleo juvenil. La última vez, el 12 de noviembre en París. El Plan todavía no se aplica y hay problemas para que comience en enero de 2014. Lo que sigue son unas notas sobre una intolerable forma de hacer política sobre el principal problema de España y de Europa: el desempleo masivo  

Lo que está sucediendo con el Plan de empleo para jóvenes (no digamos ya con el Plan de crecimiento y empleo de junio de 2012) es de puro escándalo. A pesar de que bastantes medios de comunicación traslucen críticas en el sentido de las que llevo tiempo formulando, no existe una reacción política contundente, en España y en Europa, que denuncie una intolerable forma de hacer política.

La Cumbre de París del 12 de noviembre no ha tratado ni aprobado nada nuevo ni resuelto ninguno de los problemas que existen –alguno grave- para la ejecución del Plan. Ha sido sólo una nueva operación de imagen, en este caso para que Hollande tenga en París su cumbre sobre el empleo de los jóvenes, como la tuvo Merkel en Berlín en el mes de julio

En lo que va de año, los jefes de Estado y de Gobierno han “tratado” o/y “aprobado” un miniplan de empleo para jóvenes, de apenas 6.000 M€, en cumbres del Consejo, en cinco ocasiones. Además, algunos de ellos han participado en otras reuniones y foros, bilaterales o multilaterales, de alto nivel para mostrar que hablan de lo mismo (París, Roma, etc).

Cumbres del Consejo, en 2013, sobre el empleo de los jóvenes
La lista de cumbres del Consejo que trataron o/y aprobaron la cuestión, en 2013, es la siguiente:

-  Extraordinaria de febrero (Bruselas): aprueba el Plan. Se dice que España recibirá 1.900 de los 6.000 M€.

-      Ordinaria de junio (Bruselas): se aprueba que los países que reciban fondos del Plan tienen que cumplir los contenidos el Plan de Garantía de jóvenes de la Comisión Europea y que se ejecutará en 2014/2015, y no en siete años. La principal conclusión de la Cumbre, tal como se vende a los medios de comunicación es la nueva “aprobación del Plan”.

-     Informal de julio (Berlín): operación de imagen de Ángela Merkel para transmitir que Alemania tiene sensibilidad sobre el desempleo de los jóvenes en los demás países, a pesar de la imposición de la austeridad. Se invita a los interlocutores sociales a reuniones paralelas. No surge ninguna nueva iniciativa.

-   Ordinaria de octubre (Bruselas): vuelve a mencionarse en las conclusiones como tema tratado en la cumbre. Se publicita que los gobiernos deberán remitir los planes nacionales a la Comisión antes del mes de diciembre y que el libramiento de los fondos se realizaría partir de enero de 2014.

-    Informal de noviembre (París): ni trató, ni tenía nada nuevo que tratar, y ni siquiera resolvió los problemas planteados por la ejecución del Plan, el principal de los cuales afecta a España. Su celebración fue un empeño de Hollande para mejorar su imagen que vive horas bajas. También se invitó a los interlocutores sociales europeos a reuniones paralelas.

 Algunos antecedentes, entre 2010 y 2012
Pero la preocupación y la “urgencia” de las instituciones europeas y de los gobiernos nacionales para paliar las terribles consecuencias que sus políticas de austeridad y devaluación interna tienen en el empleo, y en el empleo de los jóvenes, tienen antecedentes que se remontan a tres años atrás.

La Comisión comenzó a formular su propuesta de Garantía juvenil europea a finales de 2010. En esencia, su contenido es: todo joven europeo en paro tendrá derecho a acciones de orientación profesional y formativa y a una oferta de empleo o una oferta de formación.

Pero como recordó un Durao Barroso, muy enfadado, a los diputados del Parlamento Europeo, el pasado 28 de mayo: “Seré muy claro, hay una proliferación de nuevas iniciativas cuando aún no se han puesto en marcha las antiguas. Eso nos resta credibilidad. La Comisión impulsó en 2011 una garantía para el empleo juvenil, que fracasó por el rechazo de cuatro países: Reino Unido, Suecia, Dinamarca y Alemania”

La necesidad de un plan europeo para el empleo de los jóvenes y la propuesta de la Comisión sobre la Garantía joven, volvió a retomarse en el Consejo ordinario de junio de 2012, aquél en el que se aprobó el Plan de crecimiento y empleo de los supuestos 120.000 M€. Plan fantasmal, sin dinero nuevo alguno, pura operación de imagen, del que nunca más se supo.

¿Qué fue del Plan de crecimiento y empleo de los 120.000 millones?
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE llevan todo el años 2013 hablándonos del miniplan de los 6.000 M€ para que, entre otras cosas, nos olvidemos del plan de los 120.000 millones que aprobaron en junio de 2012 para nunca cumplir. Este incumplimiento ha tenido otro efecto, particularmente indeseable en un período en el que Europa ha vivido su segunda recesión y un incremento del desempleo hasta los casi 27 millones de parados: 55.000 M€ para inversiones, de los ya de por sí escasos Presupuestos plurianuales de la UE del período 2007-2013, no gastados y procedentes de los fondos estructurales y de cohesión, van a pasar al Marco presupuestario plurianual 2014-2020 (aún más escaso). Todavía no se sabe nada de su posible destino, si es que lo tiene y no terminan esos dineros amortizados por los tesoros nacionales.

Esta es, en el campo de la realidad no en el de las palabras, la escasísima importancia que los jefes de Estado y de gobierno europeos han dado a las iniciativas europeas para enfrentarse al principal problema económico y social de Europa.

La pequeña dimensión del Plan de empleo para jóvenes de la UE
Para hacerse una idea de la nimiedad de los 6.000 M€, basta comparar esta cifra con lo que reclama la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en su propuesta de Plan de inversiones recientemente aprobado. Para poder crear unos 10 millones de empleos netos en diez años sería necesaria, según la CES, una inversión de 260.000 M€, el 2% del PIB europeo, cada año. 2,6 billones de euros (de 2013) en total. Para 2014 y 2015, la propuesta que se ha vuelto a airear en París supone sólo un 1,16% de lo reclamado por el sindicalismo europeo; 86 veces menos.

Conflicto con las pretensiones del Gobierno de Rajoy
Pero, además, el Gobierno de Rajoy tiene un problema que se deduce de una lectura atenta de la prensa y de las declaraciones de nuestro presidente al término de la reunión de París.

No parecía muy satisfecho Rajoy, cuando afirmó que, si para enero no habían llegado los 1.800 M€ que le correspondían a España (100 menos que en anteriores anuncios), los sacaría de los recursos del Estado español y haría para que no contaran para el objetivo de déficit del Plan de Estabilidad. Y añadió: “Se gastará en todos los programas de emprendimiento y empleo joven: ayudas, bonificaciones a la Seguridad Social y rebajas de impuestos”.

Y ahí está el problema. La Estrategia de emprendimiento y empleo joven que quiere poner en marcha el Gobierno español, a base de rebajas de impuestos y cotizaciones sociales para la contratación de jóvenes, choca con los contenidos de la Garantía joven de la Comisión cuyo cumplimiento es condición para recibir los fondos. Por otra parte, resulta imposible aplicar los compromisos de la Garantía joven si el Estado español no añade recursos propios a los 1.800 millones europeos. Porque estamos hablando de empleo o formación para casi un millón de jóvenes en paro en nuestro país, el 56,7% de los que no estudian.

Para recibir fondos del Plan, los Estados miembros tienen que presentar, antes de terminar diciembre, sus planes nacionales y la Comisión aprobarlos. Hasta el momento sólo seis Estados han presentado sus planes: República Checa, Croacia, Lituania, Luxemburgo, Polonia y Eslovaquia.

¿Aprobará la Comisión el plan español, en los términos que quieren Bañez y Rajoy? ¿Lo hará antes de terminar el año para que podamos recibir los fondos del miniplan europeo en enero? Todo apunta a que las dificultades son serias y no se han resuelto en la cumbre de París.


Termino diciendo que en cuanto a contenido de las acciones, la Garantía juvenil europea es preferible a la Estrategia de emprendimiento y empleo joven del Gobierno de Rajoy.